La cultura de comer despacio: cómo engañamos a nuestro cerebro

Estamos acostumbrados a comer sobre la marcha, mientras vemos las noticias o un vídeo. Sin embargo, la señal de saciedad tarda 20 minutos en llegar del estómago al cerebro después de empezar a comer.

Cuando comemos rápido, simplemente no nos damos cuenta de que hemos comido de más. Prueba la práctica de la «alimentación consciente»: deja el teléfono a un lado y concéntrate en el sabor y el aroma de la comida.

Masticar bien los alimentos no solo ayuda a la digestión, sino que también permite saciarse con una porción mucho más pequeña. Este es uno de los secretos más sencillos para mantener un peso saludable sin restricciones.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *