Las bayas son un auténtico concentrado de vitaminas y minerales. Gracias a su alto contenido en antocianinas (pigmentos naturales), protegen las células cerebrales del envejecimiento y mejoran la memoria.
Los arándanos, las frambuesas, las fresas y las moras contienen menos azúcar que otras frutas, por lo que se pueden consumir incluso durante dietas estrictas. Es importante destacar que las bayas congeladas conservan casi todas sus propiedades beneficiosas, por lo que se pueden añadir a las gachas o batidos durante todo el año.
Un puñado de bayas al día es una forma sencilla y deliciosa de fortalecer las paredes de los vasos sanguíneos y mantener la vista.
